La última oportunidad de ser consecuentes

por Martín Arias

El medio digital El Quinto Poder ha publicado una columna del Director del ORDHUM, Dr .Martín Arias , sobre el estado de precarización laboral de los trabajadores estatales y el rol del gobierno en cuanto a su solución.

Publicación en El Quinto Poder disponible aquí

A sólo días de unas elecciones cruciales, el gobierno de la Nueva Mayoría deberá mirarse al espejo y tomar una decisión fundamental: reconocer la precarización laboral de los trabajadores estatales que sus gobiernos han profundizado; o hacer oídos sordos, ojos ciegos y boca callada ante un nuevo atropello laboral. Esto, ya que ese día los trabajadores a honorarios del Estado han convocado una movilización nacional, con el fin de ser reconocidos como funcionarios públicos.

Tal situación parece incomprensible, puesto que la lógica dicta que una persona que cumple horarios, viste prendas con logos institucionales, cumple tareas y comparte oficinas dentro de la institución en particular, debería ser considerado como trabajador de la misma. Esto es sólo una arista de la creciente hiper-precarización que sufren los trabajadores a honorarios, donde no sólo no se les reconoce como trabajadores, sino que también están indefensos ante situaciones de acoso laboral, no tienen derecho a bonos o beneficios y no se les paga salud ni cotizaciones previsionales. Cabe recordar que, según el SII, más de la mitad de los trabajadores del Gobierno Central y municipalidades son honorarios, llegando en algunos ministerios a representar el tres de cada cuatro trabajadores (Valdebenito, 2017).

Junto a esto, la movilización responde a una arista muy sensible y transversal a todos los trabajadores de Chile: el sueldo líquido. La mitad de los trabajadores públicos tienen un sueldo líquido de $580.000 mensuales (según ESI, 2015), pero producto de la puesta en vigencia de la ley 20.255, los trabajadores a honorarios serán obligados a cotizar como independientes en las AFPs, lo que podría disminuir su sueldo líquido entre un 30% a un 35%.

Así, le invito a ser empático con lo que está ocurriendo: imagínese no sólo no ser reconocido como trabajador por su empleador, sino que, además, se le obliga a usted a cumplir con obligaciones que le corresponden a él. Así, usted se enfrenta a la posibilidad de no recibir un tercio de su sueldo líquido, por hacer un trabajo que no es reconocido ni valorado justamente, mientras esos ingresos son traspasados a las infames AFPs. Ahora pregúntese, ¿estaría tranquilo o indignado?

Sin embargo, aún hay tiempo para resarcir errores. El gobierno central aún puede enviar una ley corta que evite esta situación y así, quizás, recuperar la consecuencia con los valores que dice querer mantener en un nuevo gobierno.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s